¿Qué es el trading?
El trading es una forma de comprar y vender activos financieros que se negocian en los mercados, como acciones, monedas o materias primas. La idea principal es obtener ganancias a corto plazo, aprovechando las diferencias de precio, lo que se llama plusvalía.
Lo que hace especial al trading es que se basa en operaciones rápidas y especulativas, donde se compran y venden activos en poco tiempo, buscando sacar provecho de los movimientos del mercado.
Puedes hacer trading de dos maneras:
Tendencia alcista: Si crees que el precio va a subir, compras un activo para venderlo después a un precio más alto.
Tendencia bajista: Si piensas que el precio va a bajar, puedes vender un activo que no tienes (o pedirlo prestado) para luego recomprarlo a un precio menor, ganando con esa diferencia.
Hoy en día, gracias a las plataformas online, hacer trading es mucho más accesible. Estas plataformas actúan como intermediarios y permiten operar desde cualquier lugar, usando solo un ordenador, una tablet o un teléfono móvil. Además, los costos son más bajos y el proceso es rápido y sencillo.
Tipos de trading y en qué se diferencia de invertir
Una de las cosas que distingue al trading es que se trata de hacer compras y ventas en plazos muy cortos, buscando aprovechar pequeños movimientos en poco tiempo. Esta es una gran diferencia con la inversión, que generalmente va a medio o largo plazo.
Trading: Las operaciones se hacen pensando en un período corto. Hay tres tipos principales:
Scalping: Son transacciones súper rápidas, que duran desde segundos hasta minutos. La idea es ganar pequeñas cantidades en muchas operaciones durante el día. Para hacer scalping necesitas un broker rápido, con bajas comisiones, y buen conocimiento sobre esta técnica y sus riesgos.
Intradía: Aquí compras y vendes durante la misma sesión del mercado, y las operaciones pueden durar desde minutos hasta horas.
Swing: Se trata de mantener una posición desde un día hasta varias semanas, buscando beneficiarse de movimientos más amplios.
Inversión: En cambio, la inversión se piensa para un plazo más largo, y tiene menos riesgo especulativo. Puede ser:
Medio plazo: Desde unos meses hasta 12 meses.
Largo plazo: Más de 12 meses.
Además, según cómo opere el trader, el trading puede ser:
Direccional o tendencial: El trader sigue la tendencia del mercado, compra cuando el precio sube esperando vender más caro después, y vende cuando el precio baja para recomprar más barato.
Antitendencial: Se busca anticipar cambios en la dirección del mercado. Por ejemplo, si un mercado ha bajado mucho y toca un nivel importante, el trader compra esperando que el precio rebote hacia arriba.
Mercados para hacer trading
Hoy en día, prácticamente puedes hacer trading en casi cualquier tipo de activo financiero:
Acciones
Índices bursátiles
Divisas (Forex)
Materias primas (como oro o petróleo)
Bonos
Criptomonedas
Activos relacionados con la volatilidad
Lo ideal es escoger el mercado para hacer trading según el capital que tengas y tu tolerancia al riesgo. Si estás empezando, lo más recomendable es comenzar con acciones. En una etapa siguiente, ya podrías probar con otros instrumentos como futuros o CFDs para operar en índices, divisas o materias primas. Sea cual sea el mercado que elijas, es importante buscar que el diferencial entre compra y venta (spread) sea pequeño y que el activo no tenga una volatilidad excesiva, para evitar movimientos impredecibles.
¿Cómo empezar a hacer trading?
¿Se puede vivir del trading? Sí, es posible, pero no es para todos. El trading es una profesión que necesita mucha disciplina y ciertas aptitudes mentales. No todo el mundo está hecho para ser trader, igual que no todos pueden ser médicos o abogados.
Hay una frase común en Wall Street que dice: “Cualquier sistema de trading es rentable si se gestiona bien el riesgo”. Por eso, proteger tu dinero con herramientas como el stop loss es fundamental.
La psicología juega un papel fundamental, alrededor del 80% del éxito depende de la mente, y el 20% restante del conocimiento y la experiencia. Si no tienes esa fortaleza mental para el trading, mejor ni intentarlo.
Lo que necesitas para empezar
Elementos inmateriales:
Formación: aprende con cursos, libros, seminarios y blogs especializados.
Práctica y experiencia: primero usa cuentas demo para entender cómo funciona todo antes de invertir dinero real.
Tiempo y paciencia: los resultados no aparecen de inmediato, hay que ser constante y disciplinado.
Elementos materiales:
Un ordenador y conexión a internet.
Un broker confiable, profesional, con bajas comisiones, regulado y con buen servicio al cliente.
Capital: dinero que puedas permitirte perder sin que te afecte gravemente
¿Qué es un trader?
Un trader es una persona que compra y vende activos financieros, como acciones, divisas, bonos o criptomonedas, con la intención de obtener ganancias aprovechando los cambios en los precios. Su objetivo es comprar barato y vender más caro, o incluso vender primero y recomprar a un precio menor para obtener beneficios.
Hay dos tipos principales de traders:
Trader independiente: opera con su propio dinero, generalmente desde casa utilizando plataformas online que han facilitado el acceso a los mercados para muchas personas.
Trader asalariado: trabaja para una empresa financiera o gestiona el dinero de terceros, tomando decisiones de inversión en nombre de clientes o fondos institucionales.
Para tomar sus decisiones, un trader suele basarse en distintos análisis:
Análisis técnico: estudia los movimientos del mercado a través de gráficos y herramientas que muestran cómo se ha comportado el precio en el pasado.
Análisis fundamental: analiza las variables económicas y financieras que afectan el valor real de los activos, para estimar cuál debería ser su precio justo.
Análisis macroeconómico: observa factores como el crecimiento económico, inflación, tasas de interés y otros indicadores globales que pueden influir en el mercado.

